DECEPCIÓN
“El Ser se crea una Idea”
El Ser Humano aprendió a vivir sus experiencias basándose en expectativas sobre: “en este trabajo es que voy a salir adelante”, ¡mis nuevos vecinos, si son colaboradores y sociables, porque los otros eran unos amargados!, ¡…esto si me va a dejar grandes sumas de dinero!, ¡ahora si soy feliz, tengo las relaciones que siempre soñé!, ¡éste gobierno, éste candidato si nos va a arreglar las cosas!, ¡Ahora si vamos a salir adelante! ¡Uff, mi hermana ahora si está madurando!, ¡estoy segura, que en esa rumba voy a disfrutar de lo lindo!, ¡en mi familia no hay ni habrá delincuentes!, ¡ahora si voy a poder ayudar a mi familia!, en fin se vive confiado en los resultados preconcebidos de lo que sea. Las esperanzas están puestas en los resultados “positivos” de ese algo sobre lo cual se ha puesto el interés”.
Luego, una vez, que no se ha logrado el fruto deseado en cuanto a obtener lo que se había querido alcanzar, la persona siente un profundo sentimiento de desencanto, desilusión, generando un desequilibrio interior, invalidando la estimulación en el hacer.
oooOooo
Cierto día, me encontraba parada cerca de un grupo de Personas que conversaban en un tono que me llamó la atención. Me di cuenta del semblante desencajado de una de las personas que allí se encontraban. No hablaban muy alto, pero si lo suficiente como para escuchar lo que decían.
- Carmelo: - Ángel, ¡Tú me conoces, tu sabes lo responsable y esmerado que siempre he sido con mi trabajo! ¿Cuántas veces, me invitaste un fin de semana para una parrilla en tu casa y nunca fui por el trabajo que tenía pendiente?, tu sabes que le dediqué mi vida a esta Empresa. Ahora me dicen, que no estoy actualizado, que es necesario capacitarme, que tengo que dar más, pero antes, nunca se dieron cuenta cuando me quedaba fuera del horario de trabajo. Sencillamente son unos abusadores, unos desconsiderados, unos explotadores que después que me aprovecharon ahora ya no les sirvo.
- Ángel: Pero, no estarás equivocado. ¿No estarás viendo las cosas diferentes? muchas veces, por no decirlas todas, nosotros mismos asumimos responsabilidades o compromisos que no se nos han dado, pero por nuestro deseo “inconsciente” de obtener un beneficio, no nos damos cuenta que estamos haciendo o comportándonos de una manera que nos está trayendo otros beneficios inconscientes que no van a ser lo que estamos buscando pero si los necesarios para madurar y, para despertar.
- Ángel: Pero, no estarás equivocado. ¿No estarás viendo las cosas diferentes? muchas veces, por no decirlas todas, nosotros mismos asumimos responsabilidades o compromisos que no se nos han dado, pero por nuestro deseo “inconsciente” de obtener un beneficio, no nos damos cuenta que estamos haciendo o comportándonos de una manera que nos está trayendo otros beneficios inconscientes que no van a ser lo que estamos buscando pero si los necesarios para madurar y, para despertar.
- Carmelo: ¡No entiendo nada! ¿Cómo es eso?
- Ángel: Los beneficios inconscientes son aquellos que están detrás del aparente problema, pero como no lo sabemos, lo dejamos pasar sin darnos cuenta. Detrás de nuestro hacer hay algún beneficio y puede ser que estemos consciente o no de ello. Al no estar consciente de lo que estamos haciendo, entonces no se procesan adecuadamente los resultados.
- Carmelo: ¿Cómo es eso? Ahora ¿soy yo el culpable de lo que me está pasando en el trabajo?
- Ángel: No eres el culpable, pero si eres responsable de lo que te está sucediendo. Generalmente el Ser Humano se hace ilusiones en relación a todo lo que vive: en el trabajo, con la familia, con los vecinos, con todo. Queremos que todo salga de acuerdo a nuestras percepciones y si algo no funciona o no se corresponde con la “realidad mental” que nos hemos”fabricado” consciente o inconscientemente, la persona comienza a calificar, a señalar, a realizar juicios de lo que esta pasando, ya no le da satisfacciones y por lo tanto cae en un sentimiento de desilusión, de tristeza, de frustración. Ya la persona no quiere hacer nada más en relación a ello, pues se siente desilusionada, deja de creer.
- Carmelo: Yo no he fabricado nada en mi mente, sólo hice lo que tenía que hacer en mi trabajo. Y los fines de semana tenía que venir, tenía que hacerlo, porque de lo contrario, no me daba tiempo de poner todo al día. ¿Cómo me vas a decir tú ahora, que yo me fabriqué esto?
- Ángel: Escúchame Carmelo, realiza este pequeño ejercicio. Responde a esta pregunta: ¿Qué ganancias secundarias obtengo de esto que estoy haciendo? o ¿Qué quiero lograr haciendo tal cosa?. Son muchas las motivaciones que nos pueden mover a la hora de hacer: el amor, el querer llamar la atención, el querer sobresalir, la misión de vida, la búsqueda de reconocimiento, la falta de valía, la búsqueda de compañía, son algunas de las motivaciones que mueven al Ser Humano a comportarse de una u otra manera.
Cuando no se sabe cuál es el ”motivo consciente” de eso que estamos ejecutando, el Ser Humano está llamado a recibir respuestas que dejarán sabores agradables o desagradables de acuerdo a las inquietudes inconscientes con las que se estén accionando, generando emociones discordantes de decepción, desilusión, tristezas, miedos, rabia, desinterés. El desengañado, la desilusión, son realidades que acompañan a la Persona cuando puede ver el otro escenario.
- Carmelo: ¿Cómo sé cual es el “motivo consciente”?
- Ángel: Presta atención a tus pensamientos y tu mismo sabrás la intención del por qué lo estas haciendo.
- Ángel: Somos responsables de las consecuencias que generan nuestras acciones, por lo tanto estamos en capacidad de renunciar, cambiar los roles, la forma y manera de desempeñarnos y comportarnos. Si idealizamos el trabajo, al vecino, al amigo, al maestro, al amigo, nunca veremos su realidad natural (sus debilidades y fortalezas) y cuándo se develen, el dolor causará quebrantos en el organismo.
- Carmelo: Ah, ósea que mi decepción ¿es una consecuencia de lo que yo generé en mi mente sin darme cuenta? Y ¿cómo puedo transformar esta visión?
- Ángel: Eso es correcto y como tu dices: es ”una visión” que puedes llegar a transformarla. Hay muchas herramientas que ayudan a cambiar todas esas percepciones. Imprescindible es ante todo, reconocer la actitud que estemos teniendo, a fin de comenzar a realizar los cambios.
- La Decepción es un sentimiento profundo de negatividad que dependiendo del nivel de consciencia que se tenga, se podrá llegar a niveles inclusive de autoagresión: generar enfermedades autoinmune, adicciones con el alcohol, con la comida, aislamiento y todo aquello que le pueda sacar de la desilusión. La decepción puede generar MUERTE ESPIRITUAL, “deseo inconsciente de no hacer nada” de no seguir adelante.
Es importante descubrir ¿por qué caímos en un estado de DECEPCIÓN?
¿Qué estoy pensando cuando voy a HACER?
¿Que estás esperando o buscando en lo que haces?….
http://www.facebook.com/pages/Despliegue-Claridad/106840576050343
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